LOS PADRES EDUCADORES DE SUS HIJOS

La familia es una de las bases fundamentales de nuestra práctica cristiana. Así lo manifiesta la Iglesia , y concretamente en el Plan Pastoral vigente en nuestra diócesis se incluye a la familia dentro de la consideración de “Algunas situaciones que merecen especial atención”. Concretamente se dice que: “ El modelo familiar ha cambiando profundamente y esto no tiene por qué ser un dato negativo. A la creación de una conciencia más personalista y unas relaciones más íntimas, una valoración de la confianza y el diálogo, una mayor apertura y compromiso, hay que unir el sentimiento de encontrarnos ante una realidad amenazada. Los apoyos externos son menos, las tendencias divorcistas aumentan, la desestructuración, en muchos casos, se agranda: hijos sin padres y muchos padres sin hijos; los malos tratos aparecen por doquier y casi todos los días; el diálogo se hace difícil... El desequilibrio emocional y psicológico, las dificultades económicas, la inseguridad laboral o el trabajo sin horas, el fracaso escolar, el problema de la vivienda, el desamparo..., son, entre otros, los grandes obstáculos de la vida familiar. Y, sin embargo la familia sigue siendo valorada”.

En esa línea y atendiendo a la preocupación y las directrices que nos marca el Plan Pastoral en su marco de referencia, hemos querido incluir, de alguna forma y considerando nuestras humildes posibilidades, algunas de las indicaciones o sugerencias que al respecto nos marca la Iglesia Diocesana dentro de los contenidos de nuestro boletín. Ya el año pasado iniciábamos esta línea de formación, en torno a la familia y la responsabilidad de los padres, con un artículo extraído del documento base de la catequesis familiar de nuestra diócesis. Este año queremos continuar el camino emprendido con este otro artículo de la misma procedencia: “ BASES PARA UNA EDUCACIÓN DE LA FE EN LA FAMILIA ” de la CATEQUESIS FAMILIAR de la Escuela Diocesana de Catequesis del Arzobispado de Sevilla.

OBJETIVO: La responsabilidad , actitud primordial de los padres, en la educación integral de sus hijos.

IDEAS PRINCIPALES:

1.- Los padres, somos responsables de educar a nuestros hijos.

SE EDUCA

NO SE EDUCA

En la libertad

En la mediocridad de una

competitividad agobiante

En la verdad

En un individualismo cada vez

más agudo

En el servicio a los demás

En el egoísmo que nos lleva a

Preocuparnos solo de lo nuestro

En el derecho a tener una

iniciativa y una personalidad propia.

En la idea de que cada uno puede

hacer lo que quiera

2.- Para el desarrollo integral de nuestros hijos, los padres debemos de preocuparnos de:

?? Dar el significado auténtico al término LIBERTAD

?? La sinceridad de nuestra conducta, de la que va a tomar modelo para la suya.

?? Que la escala de valores, que también va a copiar, no éste invertida.

?? No pretender "prolongarnos" nosotros en nuestros hijos.

3.- Debemos intentar, que el crecimiento físico y humano de nuestros hijos, vayan parejos con el crecimiento interior, de su fe.

4.- La fe, para el cristiano, es parte integral y esencial del desarrollo.

?? Para el creyente, la vivencia de la fe es tan necesaria: como el comer, andar, dormir. Un padre creyente tiene que transmitir esta fe a sus hijos.

?? * Nos preguntamos muchas veces: ¿No sería mejor que nuestro hijo eligiese su fe, cuando sea mayor? Dialoguemos, sobre este ejemplo:

?? ¿Dejaríamos de enseñarles nuestro idioma hasta que ellos fueran mayores y escogieran?

?? 1º No tendrían opción, porque no conocerían ninguno.

?? 2º Serían infelices, al no poder comunicarse.

?? 3º Correríamos el riesgo de que escogieran uno que nosotros no conociéramos, no podríamos comunicarnos con el y le perderíamos.

*** Con la fe, ocurre igual: Hemos de transmitirles la nuestra, que además, es lo más hermoso que tenemos***

En la educación del niño, tenemos que mirar más su interior que su exterior. Se trata de ayudarle a que crezca en lo que tiene, más que ponerle "añadidos" que nos gustan a nosotros. Educar en la fe, es ayudarle a creer en Jesucristo y su mensaje, y a que lo practique: Esto es lo importante; ( La Primera Comunión sería sólo un complemento de lo anterior solamente).

Por lo tanto:

?? Los padres, debemos acompañar a nuestros hijos en su crecimiento , no dedicarnos a lucirlos (sus notas, su ropa, etc.).

?? El niño crecerá según sus posibilidades, no según nuestras metas, fantasías, ilusiones.

?? Nuestra auténtica ilusión con los hijos debe ser, que lleguen a ser: personas libres, con responsabilidad, solidarias, con personalidad, etc.

?? Nuestros hijos, no son para nosotros, son para la vida.

Es importante reflexionar sobre la vida , el crecimiento y el proceso de cada uno de nuestros hijos. No creamos que el engendrarlos y cuidarlos diariamente es nuestra única meta.

La vida es un tesoro único. Cada persona es tan única, tan irrepetible, que a través de ella podemos apreciar que Dios no lo había creado todo, sino que lo está creando a cada instante. El engendrar una nueva vida está en manos de los padres, pero esta nueva vida sorprende tanto al hombre, que esos padres tienen más conciencia de que "se les da un hijo", de que ellos lo han engendrado.

"Mira que del Señor son hijos, don suyo es el fruto del vientre". (Salmo 127,3).

Dar la vida, no es sólo engendrar un hijo, es vivir la ilusión de verlo crecer, de educarlo, de que vaya cobrando una madurez poco a poco. Es transmitirle nuestros deseos de libertad, de igualdad, de paz, de amor ...

 

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